MI REFUGIO
Nuestra Danza Interior
Otoño en el Alma
La naturaleza se va desprendiendo de lo externo, de lo accesorio, para adentrarse al invierno. Va guardando su savia en las raíces.
Las hormigas, las abejas y las ardillas están terminando de acumular sus reservas para sobrevivir la estación del frío.
Hemos aprendido a desprendernos de lo que no necesitamos para pasar el invierno del Alma?
Hemos sabido guardar la chispa divina de la fe, que es la savia que nos alimenta, en las noches oscuras del ser?
Hemos sido capaces de ir acumulando vivencias gratas, que nos sepan cobijar, en los tiempos de soledad y frío?
Estamos a tiempo de aprender lo que aún no logramos.
Que este tiempo de otoño tengamos la alegría de sabernos preparados para reencontrarnos en soledad.
Que nuestro ensimismamiento sea fecundo al tiempo de la primavera.
Cuando el peligro nos asecha

En la vida hay momentos donde el peligro nos asecha viéndonos la espalda, esperando el instante preciso para dar su zarpazo.
Estamos tranquilos observando lo que nos entretiene, lo que nos sorprende, lo que nos ocupa.
No vemos ni sentimos el león que tenemos a unos pasos, estudiando el modo más certero de darnos el golpe.
Solo Dios puede librarnos de semejante ataque.
Solo El puede atenuar las heridas cuando pasa.
Solo El es capaz de consolarnos cuando no supimos escuchar.
Un amigo me recordó la historia del profeta Daniel atrapado en una cueva de ladrones hambrientos, preguntándome por que no tener hoy esa fe?
Es una gran verdad. En la fe y en la Esperanza en Dios tenemos nuestro mayor protección y refugio.
Estoy a tu lado: «RINCÓN POÉTICO» PREMIO PARA TODOS Y MI PRIMER VÍD...
Las tres rejas

" Antiguo cuento chino anónimo"
El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice:
-Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…
-¡Espera! lo interrumpe el filósofo-. ¿Ya has hecho pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
-¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario…
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno ni necesario, enterrémoslo en el olvido.
Cuando nos llegan a los oídos, palabra dañinas que hieren la honra de un ser querido o de un conocido al que apreciamos, frente al dilema si debemos hablar o callar, no dejemos de recordar este cuento chino.
La sabiduría que nos regala, a la hora de contestarnos a la pregunta personal de callarnos o no, debe ser tenida siempre en cuenta.
Si en el decir de los decires nos llegan "comentarios" que agravian a un conocido, invocando algo que no es verdadero, ni bueno ni necesario, los enterremos en el olvido. No dejemos que los vientos endiablados agiten nuestra alma, ni la del inocente atacado.
De ese modo, los malvados no lograrán usarte para arrebatarle la paz a tu amigo.
Libertad de conciencia y acción

Nunca tomes una decisión cuando estás enceguecido por el enojo o la ira.
No permitas que los otros decidan por ti.
Cada decisión tomada es un paso que no volverás a dar.
Por eso, frente a una cuestión delicada retírate a meditar, tómate el tiempo que haga falta para serenar el espíritu y alejar las emociones molestas. Los que te insisten sobre un camino a seguir, llámalos a silencio.
Cada decisión tomada es parte fundamental en tu caminar. No dejes que otros vivan por ti. No permitas que endulcen tu oído adormeciendo tu conciencia.
Se libre y responsable de cada uno de tus actos.
Me atrevo a decírtelo por que te siento mi hermano/a y solo deseo la más absoluta libertad de conciencia y acción en tu vida.
El Ave Fénix real?
LA RENOVACIÓN DEL ÁGUILA*El águila es una de las aves de mayor
longevidad: llega a vivir setenta años. Pero,
para alcanzar esa edad, a los cuarenta debe
tomar una difícil decisión. En ese momento sus
uñas están apretadas y flexibles, por lo cual no
consigue capturar sus presas. El pico, largo y
puntiagudo, se curva, apuntando hacia el pecho.
Las alas están envejecidas y pesadas, y las plumas
se han engrosado. Volar y alimentarse le
resulta entonces muy difícil.
Tiene solamente dos alternativas: morir o
enfrentar un doloroso proceso de renovación
que dura ciento cincuenta días. Este consiste
en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse
ahí, en un nido cercano a un paredón,
en donde no tenga la necesidad de volar pero
pueda conseguir alimento de pequeños roedores
y lagartijas.
En ese lugar, el águila comienza a picotear la
pared hasta conseguir arrancarse el pico.
Después deberá esperar el crecimiento de uno
nuevo, con el cual desprenderá, una a una, las
uñas. Cuando las nuevas uñas nacen, comenzará
a desplumarse. Después de cinco meses,
emprenderá su vuelo de renovación, y vivirá
treinta años más.
A lo largo de la vida, muchas veces tenemos que
resguardarnos por algún tiempo y comenzar un
proceso de renovación. Para emprender un vuelo
de victoria, debemos desprendernos de costumbres,
tradiciones y recuerdos que nos causaron
dolor. Solamente libres del peso del pasado podremos
avanzar. DRUIDA IRLANDÉS.
La naturaleza nos da las respuestas a los dilemas mas profundo que tenemos a lo largo de la vida. Observando y meditando encontramos a nuestro alrededor las respuestas y las soluciones a nuestros problemas.
Para mí el Águila es un verdadero Ave Fénix. Tu que opinas?

