La Energía sutil de los Pensamientos.

Hoy les traigo esta meditación, que la considero muy valiosa. Creo como mi amiga Claudia Chirino, que debemos ser muy respetuosos del pensamiento y la palabra. Niveles muy sutiles y poderosos de energía, comienzan a deslizarse a partir de lo que sentimos, pensamos y hablamos.

Les dejo un párrafo de sus escritos:

"Hemos de ser cuidadosos con lo que pensamos y decimos. Porque el pensamiento circula en corrientes tan reales como las de agua y aire. Atraemos hacia nosotros todo aquello sobre lo que pensamos y hablamos, y eso actúa sobre la mente y el cuerpo para bien o para mal.

Si se pudiese ver el pensamiento con la vista podríamos observar sus flujos discurriendo entre las personas. Veríamos que individuos de temperamento, carácter y motivaciones similares se encuentran en la misma corriente de pensamiento. Veríamos que aquel que muestra un humor abatido y malhumorado está en la misma corriente que otros también abatidos y coléricos, y que cada uno de éstos humores sirve como una batería o generador adicional de dichos pensamientos.

Cuando te sientes bajo de ánimo significa que sobre ti han actuado corrientes de pensamiento de todos aquellos que se encuentran bajos de ánimo.

Si las personas hablan permanentemente de enfermedades atraerán hacia si están atrayendo esa corriente de pensamientos y esa energía.
Ahora que sabemos almitas está en ustedes elegir!!!!"


3 comentarios:

enfuga yremolino dijo...

Sí, segura estoy de que es así. Aunque reconozco que si se aprende cuando el cuerpo está muy muy enfermo , a veces se hace difícil retomar la buena salud, pero mejora muchísimo la calidad de vida.
Los pensamientos positivos y la alegría, también hacen a la FE.
ABRAZOS.
http://enfugayremolino.blogspot.com

gosspi dijo...

Uyyyyyyy Edit....es una verdad la que describes...y a veces damos con lo contrario de lo que somos...depende de lo que vivimos eso transmitimos..y creo que hay que hacer atrayente el Amor de Dios sin mas que eso...amar y estar llena del Espiritu Santo, eso es lo que espanta las amarguras.un abrazo

María Jesús dijo...

Me ha gustado mucho la entrada.
Un abrazo