ORACIÓN para romper las ataduras de los vicios y sanar las adicciones.
VOLVER A SER
Aquietar nuestra mente.
Silenciar los sonidos que nos embarullan.
Alejar las imágenes que taladran nuestras retinas.
Anular los videos que nos bombardean y confunden, con infinidad de sentires contrarios.
Serenar nuestra fábrica de emociones.
Comenzar a vivir concientemente cada una de ellas.
Buscar la raíz de cada sentir, meditar sobre ese sentimiento que nos embarga.
Vivir profundamente las emociones reales, las que nos golpean la puerta diariamente, en relación con nuestros semejantes.
Evitar por un tiempo, tanta emoción ficticia, creada por la literatura visual a la que tenemos acceso ilimitado.
Vivamos la realidad, en primer lugar.
Seamos valientes, enfrentemos nuestra vida, sus problemas y sus vacíos, sus silencios, su fecundidad como su tiempo de aridez.
Dejemos la ficción para disfrutar cada tanto de una buena obra, de la que podamos aprender algo nuevo. Que la ficción no nos sumerja en la irrealidad.
Despertar y estimular nuestra fuerza de voluntad.
Comencemos a hacer aquello que hace tiempo, debimos haber hecho.
Demos el primer paso. Movamos nuestra humanidad hacia la realidad que debemos vivir.
No dejemos para un futuro incierto, lo que sabemos debemos emprender hoy.
Nuestra mente y corazón pueden decirnos éstas palabras infinidad de veces,
solo lograremos movilizar nuestra esencia para reencontrarnos,
cuando miremos al cielo y con el alma conmovida Oremos:
Serena mis emociones,
Que el Amor Sea en nosotros.
EN LA DIFICULTAD, SOLO EL.
El cansancio, el miedo, la poca fe en nuestras fuerzas
nos acobardan. Nos invade la desesperación, no podemos dar marcha atrás y no sabemos como avanzar.
En esos instantes de desolación, llamemos a nuestro Señor, desde lo mas profundo del alma, con toda nuestra fuerza, con una fe ciega, sabiendo que solo El nos puede salvar.
El nunca nos defrauda.
El sabrá allanarnos el camino.
Y seguramente nos sorprenderá, porque sus soluciones
no son las que nosotros pedimos, son MEJORES.
Transitar hacia el Silencio
Suspiros del Cielo
Respirar sintiendo
En tiempos de contienda
Con los ojos de la Fe
Cuestión de FE
Yo conozco tres caminos:
Primero, la oración. En el llanto ahogado, en la zozobra y la desesperación, elevar el alma al cielo pidiendo auxilio, nos abre una puerta al Padre, que siempre escucha nuestro pesar y viene a nuestro encuentro. Siempre. Viene trayendo consuelo, dándonos una paz que nada ni nadie puede darla.
EL nos acompaña
Instante de mariposas
Surfeando imponderables
Nuestra Danza Interior
Otoño en el Alma
La naturaleza se va desprendiendo de lo externo, de lo accesorio, para adentrarse al invierno. Va guardando su savia en las raíces.
Las hormigas, las abejas y las ardillas están terminando de acumular sus reservas para sobrevivir la estación del frío.
Hemos aprendido a desprendernos de lo que no necesitamos para pasar el invierno del Alma?
Hemos sabido guardar la chispa divina de la fe, que es la savia que nos alimenta, en las noches oscuras del ser?
Hemos sido capaces de ir acumulando vivencias gratas, que nos sepan cobijar, en los tiempos de soledad y frío?
Estamos a tiempo de aprender lo que aún no logramos.
Que este tiempo de otoño tengamos la alegría de sabernos preparados para reencontrarnos en soledad.
Que nuestro ensimismamiento sea fecundo al tiempo de la primavera.
Cuando el peligro nos asecha

En la vida hay momentos donde el peligro nos asecha viéndonos la espalda, esperando el instante preciso para dar su zarpazo.
Estamos tranquilos observando lo que nos entretiene, lo que nos sorprende, lo que nos ocupa.
No vemos ni sentimos el león que tenemos a unos pasos, estudiando el modo más certero de darnos el golpe.
Solo Dios puede librarnos de semejante ataque.
Solo El puede atenuar las heridas cuando pasa.
Solo El es capaz de consolarnos cuando no supimos escuchar.
Un amigo me recordó la historia del profeta Daniel atrapado en una cueva de ladrones hambrientos, preguntándome por que no tener hoy esa fe?
Es una gran verdad. En la fe y en la Esperanza en Dios tenemos nuestro mayor protección y refugio.
Estoy a tu lado: «RINCÓN POÉTICO» PREMIO PARA TODOS Y MI PRIMER VÍD...
Las tres rejas

" Antiguo cuento chino anónimo"
El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice:
-Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…
-¡Espera! lo interrumpe el filósofo-. ¿Ya has hecho pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
-¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario…
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdadero, ni bueno ni necesario, enterrémoslo en el olvido.
Cuando nos llegan a los oídos, palabra dañinas que hieren la honra de un ser querido o de un conocido al que apreciamos, frente al dilema si debemos hablar o callar, no dejemos de recordar este cuento chino.
La sabiduría que nos regala, a la hora de contestarnos a la pregunta personal de callarnos o no, debe ser tenida siempre en cuenta.
Si en el decir de los decires nos llegan "comentarios" que agravian a un conocido, invocando algo que no es verdadero, ni bueno ni necesario, los enterremos en el olvido. No dejemos que los vientos endiablados agiten nuestra alma, ni la del inocente atacado.
De ese modo, los malvados no lograrán usarte para arrebatarle la paz a tu amigo.
Libertad de conciencia y acción

Nunca tomes una decisión cuando estás enceguecido por el enojo o la ira.
No permitas que los otros decidan por ti.
Cada decisión tomada es un paso que no volverás a dar.
Por eso, frente a una cuestión delicada retírate a meditar, tómate el tiempo que haga falta para serenar el espíritu y alejar las emociones molestas. Los que te insisten sobre un camino a seguir, llámalos a silencio.
Cada decisión tomada es parte fundamental en tu caminar. No dejes que otros vivan por ti. No permitas que endulcen tu oído adormeciendo tu conciencia.
Se libre y responsable de cada uno de tus actos.
Me atrevo a decírtelo por que te siento mi hermano/a y solo deseo la más absoluta libertad de conciencia y acción en tu vida.






.jpg)








